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Como todo sector
económico, el de la seguridad privada presenta barreras
estructurales, que dificultan la instalación de nuevas empresas de
Seguridad. Llamamos barreras "hard"a las relacionadas con bienes
tangibles o dinero. Algunas de estas barreras son:
REQUISITOS DE CAPITAL
Históricamente se requería un capital relativamente escaso
para instalar una empresa de seguridad; estas empresas prácticamente
no poseían instalaciones ni equipamiento especializados. Hasta hace
poco para formar una agencia era suficiente que un ex miembro de las
fuerzas armadas o de seguridad o un pequeño grupo de ellos se
reunieran, invirtiendo muy poco. Muchas veces se comenzaba la
empresa para atender un cliente ganado gracias a los contactos
generados cuando el oficial en cuestión todavía estaba en actividad.
El crecimiento era financiado por los recursos generados en el
desenvolvimiento de la propia actividad.
Desde hace unos pocos años las barreras de capital se han ido
elevando, en especial debido a la evolución tecnológica, al ritmo de
obsolescencia del equipamiento, y a la sofisticación de las
necesidades de la demanda.
Ya en la década de los '90 prácticamente no se observa el ingreso de
nuevos competidores de importancia, con algunas excepciones:
• Pequeñas empresas de baja complejidad que nacen a partir de que
alguien consiguió un cliente, pero luego enfrentan enormes
dificultades para crecer.
• Grupos de Seguridad internacionales que instalan filiales locales
• Grupos empresarios que crean empresas de Seguridad para proteger
sus propias organizaciones, y que eventualmente pueden también
proveer servicios a terceros.
En la actualidad la oferta del sector aumenta esencialmente gracias
al crecimiento de la capacidad instalada de los competidores
existentes.
COSTO DE CAMBIO DE PROVEEDOR
En la mayor parte de los casos el cambio de proveedor de
servicios de seguridad privada prácticamente no tiene costos para el
cliente. Esta es una de las razones del fuerte poder negociador que
poseen los grandes clientes institucionales del sector.
Esto está comenzando a cambiar por diferentes causas. Algunos
competidores están mejorando su diferenciación por mejoras en su
calidad y complejidad de gestión y de servicio, trabajando sobre su
posición de costos e invirtiendo en la creación de valor de marca.
Esto eleva las barreras al cambio de proveedor.
INFLUENCIA GUBERNAMENTAL
Las políticas del gobierno siempre han tenido fuerte influencia en
el sector. Esto ocurrió tanto con las políticas específicas, que en
general han seguido las tendencias mundiales en la materia, como con
las políticas micro nacionales que afectan al conjunto de la
economía, e incluso con la política propia de cada provincia o
estado, que influyen fuertemente en las condiciones reales de
prestación de los servicios.
A diferencia de lo ocurrido con otros sectores económicos, no ha
habido políticas gubernamentales de protección ni subsidios para el
funcionamiento de organizaciones privadas de seguridad.
Actualmente la Seguridad Pública continúa siendo sostenida por el
Estado, aunque con fuerte tendencia a lograr que empresas y
particulares abonen de modos directos e indirectos porcentajes
crecientes de las prestaciones de seguridad que reciben, no solo de
la privada sino también de la pública.
El Estado también influye fuertemente sobre el sector de otros
modos, entre ellos:
• Con prácticas que pueden ser consideradas de competencia desleal
con el sector privado, tales como los servicios policiales que
pueden ser contratados por particulares para cumplir funciones que
podrían ser cubiertas por el sector privado,
• con regulaciones absurdas (y con frecuencia innecesariamente
costosas) para la instalación de empresas de Seguridad y/o la
obtención y renovación de licencias y permisos en muchas
jurisdicciones,
• con inacción ante los evasores de impuestos en el sector, lo que
coloca a éstos en una posición privilegiada de costo imposible de
alcanzar por quienes soportan su carga impositiva completa,
etcétera.
ECONOMÍAS DE ESCALA
Hasta hace pocos años, el gran componente de servicio personal de
las tareas en este sector hacía difícil generar economías de escala
significativas. En los últimos años el avance tecnológico ha
alcanzado a prácticamente todas las especialidades de la prestación
de servicios de seguridad, con lo que la escala se está volviendo
una barrera creciente al ingreso de nuevos competidores.
La escala mínima eficiente para competir está fuertemente
condicionada por las inversiones necesarias en infraestructura y
equipamiento. Inversiones cada vez mayores requieren mayor caudal de
clientes y mayores plazos de repago, en un círculo que se realimenta
favoreciendo la creciente concentración del sector.
ACCESO FAVORABLE A INSUMOS
Este factor no suele incidir en la toma de decisión de
ingreso al sector, ya que en general todos los competidores acceden
libremente a todos los insumos disponibles. De todos modos, la
escala de compra de insumos y la posibilidad de abastecimiento
directo en el exterior del país afectan la posición de costo en el
abastecimiento, y se están convirtiendo en barreras de acceso o de
costo para organizaciones pequeñas y medianas.
Además de estas barreras "hard", existen barreras "soft"
relacionadas con factores intangibles como posicionamiento,
identidad organizacional y calidad de gerenciamiento.
El autor de este artículo, Edgardo Frigo
(
efrigo@mr.com.ar ), es
consultor especialista en management de Seguridad, y profesor
universitario de administración de empresas. Vea sus
antecedentes en
www.forodeseguridad.com/frigo.htm .
Este artículo ha sido publicado en
http://www.forodeseguridad.com/artic/admin/adm_5106.htm
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