Incendio en la cárcel
chilena:
¿Hubo la
misma diligencia con los presos muertos que con los 33 mineros?
Fuente: Agencia RENA
La muerte de los 81
reclusos en el penal San Miguel en Chile durante un incendio el pasado
mes de diciembre, recordó el lamentable estado de las penitenciarías
en ese país e instaló la sensación en la sociedad que el gobierno no
aplicó la misma diligencia que la que se vio para el rescate de los 33
mineros en la mina de Copiapó.
El presidente Piñera sigue en la defensa de “tolerancia cero” contra
la delincuencia mientras los dos ex mandatarios, Ricardo Lagos y
Michelle Bachelet sufren críticas por sus promesas carcelarias
incumplidas. El máximo organismo internacional de Derechos Humanos
exhorta al gobierno para un cambio “sustancial” en los penales.
Justicia analiza las causas del incendio en el lugar adaptado para 900
reclusos pero que alojaba 1900.
La tragedia
Aunque las primeras noticias sobre el incendio que dejó un saldo de 81
reclusos fallecidos, afirmaron que el siniestro se debió a un
desperfecto eléctrico, con el correr de las horas se supo que en
realidad la tragedia se desató por una pelea entre presos que
terminaron incendiando colchones.
El tóxico emanado y las llamas terminaron envolviendo a los
prisioneros, y los guardia cárceles que carecían de elementos para
liberar las puertas de los dormitorios y permitir la salida rápida,
hicieron el resto. Los guardias tampoco contaron con el instrumental
adecuado para sofocar el fuego antes de que ocurriera el desastre.
El presidente de la Asociación Nacional de Oficiales Penitenciarios,
José Maldonado dijo a El Mercurio que “Somos todos responsables de lo
que ocurrió” luego de lamentar la detención de los funcionarios de
Gendarmería que habían estado involucrados en la tragedia.
Maldonado pasó revista a lo ocurrido con los 33 mineros rescatados de
la mina: “Con ellos nos dimos cuenta en que condiciones se trabaja en
las minas en Chile, pero para eso tuvo que ocurrir una
tragedia…esperamos que estas 81 almas que se perdieron no sean en vano
y que la sociedad tome conciencia y el mundo político asuma su
responsabilidad”.
Primer informe judicial
El informe arriba en sus conclusiones al grave hacinamiento de la
cárcel donde ocurrió el incendio que supera en un cien por ciento a su
capacidad original. “No cuenta con condiciones de espacio o
infraestructura para el cumplimiento de penas puesto que no hay
talleres, ni posibilidades reales de instalarlos ni planes para la
rehabilitación, ni reinserción de presos. No existe personal de
custodia, ni profesionales en número suficiente para atender las
necesidades de su población”, leyó el magistrado.
También que dentro de las graves falencias aparece que el penal no
cuenta con condiciones de seguridad adecuadas para los internos y que
carece de detectores de humo de incendio o cámaras de vigilancia que
permitan una reacción oportuna del personal de Gendarmería.
Tampoco “condiciones de higiene y salubridad y los criterios de
clasificación de los internos no se ajustan al reglamento
penitenciario, puesto que se han ubicado personas primerizas de baja
peligrosidad junto a reincidentes de alto compromiso delictual”. Sobre
el particular, RENA supo que los internos fallecidos no superaban los
30 años y que, en muchos casos, cumplían sus primeras condenas por
delitos leves como robos a celulares o venta ilegal de discos
“pirateados”.
Exhortación de la Human Rights Watch
La Human Rights Watch, organismo internacional de DD.HH exhortó al
presidente Sebastián Piñera a modificar “sustancialmente” su sistema
penitenciario para poner fin a la sobrepoblación y mejorar las
condiciones de los internos.
Esta agencia que accedió al informe supo que en el mismo, el director
para las Américas, José Miguel Vivanco, afirmó que “La trágica muerte
de 81 reclusos no es más que el resultado de la sobrepoblación y de
condiciones carcelarias deficientes, dos graves problemas en Chile
hace años” y por ello acentuó que “es crucial que el gobierno priorice
realizar una revisión sustancial del sistema penitenciario”.
Crítica social
Hacinamiento, pésimas condiciones de salubridad, maltrato, nula
existencia de derechos humanos, son el paisaje habitual de las
cárceles de la región.
En Argentina la sobrepoblación llega al 33 por ciento aunque el dato
positivo es que se puede estudiar en prisión como el programa de la
Universidad de Buenos Aires (UBA) que se aplica hace veinte años que
permite a casi mil reclusos cursar carreras universitarias.
En México hay 441 cárceles distribuidos en órbita federal y regional y
la cifra oficial es de 118 mil internos pero la tasa de sobrepoblación
es del 132 por ciento (el gobierno admite que hace falta al menos unos
56 mil espacios adicionales).
En Colombia donde hay frecuentes denuncias por condiciones de
hacinamiento hay algo más de 83 mil internos en 144 centros
carcelarios lo que representa una tasa de sobrepoblación del 85 por
ciento todo lo cual se ve agravado – según informes periodísticos- por
el alto nivel de corrupción carcelaria que ha permitido frecuentes
fugas.
En Estados Unidos este año se alcanzó un pico histórico de casi 2,4
millones de reclusos y un grave riesgo para la seguridad de los
presos, el penal de California (el más poblado) con 160 mil presos
funciona casi al doble de su capacidad y en otros hay una
sobrepoblación de casi el 300 por ciento.
Y en Chile particularmente, donde según indican
los reportes judiciales, se repite situaciones similares a las arriba
descriptas, se añade otro ingrediente: la actitud que tuvo el gobierno
central para atender la emergencia carcelaria, hoy fuertemente
criticada por la sociedad.
Un colega chileno dijo a una emisora española:
“Hay una sensación extendida porque las cárceles son vistas como
depositarios humanos y no hay conciencia de que los presos algún día
van a salir a la calle y se piensa (equivocadamente) que volverán a
delinquir…por ese retrógrado razonamiento es que se piensa que no hubo
la misma diligencia para asistirlos que sí se vio en el rescate de los
mineros”.
Tomado del sitio Web de Agencia RENA,
www.renanews.com.ar
. Gracias!
Artículo publicado en
http://www.forodeseguridad.com/artic/fuego/7031.htm