La lanzó Rusia
contra Estonia por una represalia política
Por
Gustavo Sierra
La Guerra del
Ciberespacio ya está aquí. La lanzó Rusia contra Estonia la semana
pasada (NE: mayo de 2007). El país báltico, uno de los que tienen mayor
penetración de Internet en el mundo, fue atacado por una andanada de
virus informáticos que procedían de computadoras instaladas en Moscú.
Algunas de las
direcciones de protocolo de Internet (IP) desde donde se lanzó el ataque
pertenecen a oficinas del Kremlin. Quedaron sin conexión todos los
ministerios, la casa de gobierno, los bancos, la Policía y hasta los dos
diarios principales.
El ataque fue en
represalia porque el gobierno de Tallin desplazó a fines de abril desde
el centro de la capital a un cementerio el Soldado de Bronce, un
monumento erigido a los militares soviéticos caídos en el combate al
nazismo, que para los estonios simboliza a quien ocupó durante medio
siglo su país.
Los "hackers"
rusos utilizaron la técnica del "zombie" que consiste en penetrar por
una "puerta trasera" a una gran cantidad de computadoras en el mundo y
de esa manera las "dominan" para reenviar desde allí millones de
mensajes al mismo tiempo. De esa manera hacen colapsar cualquier sistema
que ataquen.
En la casa de
gobierno de Tallin se reciben de 1.500 a 2.000 mensajes por día. Desde
fines de abril reciben 1.500 por segundo.
El 1º de mayo,
el gobierno estonio tuvo que pedir a la población que se desconectara de
Internet.
Para entonces,
el sitio del partido oficialista ya tenía la foto del premier Andrus
Ansip con un bigote como el de Hitler, los bancos suspendieron por días
las transacciones electrónicas y los diarios cortaron el acceso a sus
páginas en la Red desde el exterior.
El tema preocupa a la OTAN y la canciller alemana
Angela Merkel lo planteó en duros términos el viernes al presidente ruso
Vladimir Putin.
El caso desnuda que a partir de ahora el país
que tenga mayor cableado de banda ancha está mejor preparado para una
ciberguerra. Y que también se puede convertir en el más vulnerable.
El autor de este interesante -y muy preocupante-
artículo, Gustavo Sierra (
gsierra@clarin.com
) es periodista del diario Clarín, de cuyo sitio
Web ( www.clarin.com
) lo tomamos. Gracias, Gustavo y colegas de
Clarin!