Lokheed
construirá uno de los últimos aviones de caza estadounidenses
tripulados. En el futuro serán manejados por control remoto.
Señoras y señores, el caza
bombardero del Siglo XXI ya tiene constructor: Lokheed Martin.
Así lo anunció el gobierno
de Estados Unidos, poniendo nombre y apellido a lo que se considera
el contrato militar más grande de la historia.
Lokheed, un veterano en la construcción de aeronaves de guerra,
tuvo que vencer la dura competencia de otro gigante, Boeing, para
adjudicarse el jugoso contrato de unos US$ 200.000 millones,
casi tres veces el Producto Interno Bruto de Chile.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses requerirán la construcción de unas
3.000 unidades para reemplazar a casi todos sus aviones de combate,
entre ellos el F16, A10, AV8 (una versión del Harrier) y eventualmente
el F18.
El Reino Unido, que también participa del programa, espera obtener 150
unidades para reemplazar, entre otros, a sus famosos Harrier. Su
participación en el proyecto, está costando a Gran Bretaña US$ 2.000
millones.
Bajo los términos del contrato, Lokheed recibirá US$19.000 millones
para el desarrollo industrial del aparato, mientras que la empresa
Pratt & Whitney recibirá US$4.000 millones para el desarrollo del
motor.
Lokheed, que ya ha fabricado verdaderos monstruos del aire, como el
F16, el U2 o el avión furtivo F117 (invisible al radar), había
señalado que si ganaba el contrato podría añadir hasta 9.000 nuevos
empleos a su planta de Fort Worth, en Texas, que ya emplea a 11.000
personas.
Avión "todoterreno"
El nuevo caza bombardero,
cuyo prototipo ganador es conocido como X35, posiblemente será
una de las últimas aeronaves tripuladas de las fuerzas
estadounidenses, ya que se prevé que en el futuro aumentarán las
manejadas por control remoto.
La aeronave será un verdadero todoterreno, ya que tendrá la capacidad
de despegue vertical, de operar en pistas cortas y portaaviones,
además de usos tradicionales.
A ello, se añade la capacidad de la aeronave para escapar a la
detección del radar.
En otras palabras, el nuevo juguete podrá ser utilizado por todas las
ramas de las fuerzas armadas, lo que ya hace prever que tendrá un
gran éxito de exportación. De hecho, varios países interesados
en reemplazar su parque aeronáutico han puesto ya el ojo en el futuro
avión.
Se
espera que la aeronave entre en servicio en el año 2008 y se espera
que tenga una vida operativa de unos 40 años.
Fuente:
www.periodismo.com
. ¡Gracias, Colegas!