Solo sabremos si la seguridad implementada es
buena o mala cuando llegue el momento de su ejecución
Por
Diofanor
Rodríguez CPP
Si esta pregunta se hiciera a directivos y ejecutivos de las
organizaciones, muy probablemente la respuesta sería sí.
No obstante, para tener certeza al respecto, debemos realizarnos algunas
preguntas básicas, de aquellas que nos llevan a cuestionar los
paradigmas donde nos movemos.
Debemos citar las palabras misión, visión y objetivos estratégicos, muy
comunes en los ejercicios de planeación estratégica, pero a los cuales
no les damos la fortaleza que necesitan.
De hecho, si realmente queremos estar en el mundo de la seguridad y
lograr que ésta se convierta en un elemento estratégico, se hace
imperativo que los actores y responsables conozcan y ayuden a crear el
objetivo a donde estamos apuntando y que además contribuyan a construir
el camino que hemos de seguir para alcanzar el objetivo
Lógicamente estos dos, objetivo y camino, deben estar sincronizados y
alineados con los procesos y las personas de la organización, de modo
que generen valor agregado dentro del conjunto de los procesos que posee
la empresa.
Siempre hemos de estar cuestionándonos que cambios pueden ocurrir y que
forma tendrá mi sector en el futuro, como logro ser un participante
reconocido y activo en esos cambios y además como contribuyo al
mejoramiento continuo desde mi puesto de trabajo.
Dicho esto, para que realmente sea estratégica la seguridad en cualquier
organización, se necesita del aprendizaje y desarrollo de cada una de
las personas de la organización, para que ellos se comprometan y lo
conviertan en acción.
Seguramente no es necesario inventar nuevas estrategias.
Tal vez sea mejor contar con la experiencia de las personas, con el
ánimo de apuntar hacia lo que la organización quiere y necesita, para
así crear programas de seguridad que sean aplicables y amigables dentro
de un sistema organizacional, contribuyendo a que los involucrados sean
colaboradores incondicionales de la seguridad organizacional.
Siempre que se piense en seguridad como estrategia debemos iniciar por
reconocer que todo lo que se haga en pro de la misma debe ir engranado y
no como rueda sola; es de carácter obligatorio que estos movimientos
logren una retroalimentación que permita generar correcciones o
mejoramientos.
Lo que es realmente importante para que la
seguridad sea estratégica, es que tenga un fin y un camino para lograrlo
y que las decisiones se tomen en tiempo real.
En este contexto, la seguridad será estratégica cuando entendamos que no
solo es de un grupo de personas, sino que la labor aunque difícil es de
todos.
Por supuesto, las estrategias en todos campos, incluida la seguridad, en
principio no son más que planteamientos teóricos. Solo sabremos si es
buena o mala hasta cuando llegue el momento de su ejecución por parte de
todo el engranaje organizacional, pues en ese mismo momento que
afrontara la prueba real.
Agradecemos este articulo a nuestro colega
colombiano
Diofanor
Rodríguez, CPP. Gracias Diofanor!