El término
"riesgo" define la probabilidad de que suceda un evento adverso que
genere un problema o daño. Evaluar los posibles riesgos y determinar
la mejor manera de gestionarlos es uno de los desafíos de toda gran
empresa.
Pese al grado de incertidumbre con el que siempre hay que contar, el
análisis de riesgos es una forma sistemática de evaluarlos mejor. Es
decir, el análisis de riesgos es básicamente un procedimiento para
ayudar a tomar decisiones. Sus resultados son una guía para que la
organización pueda tomar decisiones sobre los controles y procesos de
seguridad más adecuados.
Como el riesgo constituye una falta de conocimiento sobre futuros
acontecimientos, éste es, al fin, el efecto acumulativo que estos
acontecimientos adversos podrían tener sobre los objetivos de la
empresa. Incluso puede hablarse de riesgo cuando la consecuencia sea
positiva para la organización: lo que se denomina oportunidad.
La gestión de riesgos debe optimizar el análisis de los mismos,
decidiendo si la evaluación es necesaria o no para resolver un problema.
En el caso de que se detecte la necesidad de evaluar un riesgo, las
empresas tienen que tener en cuenta a qué áreas o procesos va a afectar
ese riesgo y la magnitud que puede llegar a tener.
Hecha la evaluación, los gestores deciden qué medidas hay que tomar,
concretando la estrategia a desarrollar y fijando los procesos
específicos para resolver el riesgo y que éstos no afecten a los
proyectos empresariales ni a la creación de valor para todos los
stakeholders.
Se pueden elegir varios marcos de gestión de riesgos (Enterprise Risk
Management) y, a través de ellos, identificar primero las
actividades que podrían aumentar las posibilidades de que el riesgo se
materialice, y a continuación reducir en lo que sea posible esas
actividades; transferir, si fuera posible, parte del riesgo y aceptarlo,
en el caso de que cualquier medida que se tome para eludirlo tenga una
relación coste-beneficio no rentable para la empresa.
La gestión de riesgos, en definitiva, es la ciencia de identificar,
analizar y responder a los factores de riesgo a lo largo de la vida de
la empresa para el mejor cumplimiento de sus objetivos.
Para que un
riesgo pueda considerarse gestionable es necesaria la existencia
simultánea de tres componentes:
- Que pueda haber pérdidas, es decir, efectos negativos por la
concreción del riesgo. En general las pérdidas se pueden corresponder
con una valoración económica, pero hay casos en los que eso no es tan
simple, como es el caso de pérdidas de vidas humanas o de desastres
medioambientales.
- Que haya incertidumbre. Es la probabilidad, pero no
certidumbre, de que el riesgo identificado ocurra y el momento temporal
en el que eso pueda suceder. Esta condición implica que al riesgo debe
poder asociársele la probabilidad de ocurrencia a lo largo del tiempo.
- Que se puedan elegir actuaciones que mitiguen el efecto del
acontecimiento indeseado. Si no hay elección por parte del gestor,
no hay riesgo, aunque sí puedan existir pérdidas.
La gestión de riesgos es un área clave para las empresas, que afecta a
sus resultados, solvencia y posición en el mercado; y requiere un
esfuerzo de adaptación constante para dar respuesta a los cambios en la
demanda, la presión competitiva y los ciclos económicos.
España ha avanzado en esta materia y ya se han
publicado nuevas e importantes normas siguiendo la recomendación de
organismos supranacionales o adaptando buenas prácticas de otras
jurisdicciones.
Entre otras, destacan normas sobre protección de datos, buen gobierno
corporativo, blanqueo de capitales, las NIC, la normalización de
formatos electrónicos y la aportación de datos financieros o el Nuevo
Acuerdo de Capital Basilea II.
Esta última representa uno de los grandes cambios a los que se está
enfrentando el sector, al plantear requerimientos aún más exigentes para
la gestión del riesgo, especialmente en los temas relacionados con la
recogida, calidad y tratamiento de los datos.
Este artículo, publicado
originalmente en el diario "El País" (
www.elpais.es
), fue tomado del sitio web de LatinRisk,
www.latinrisk.com.ar
. Gracias a todos, Colegas!