Por
Diofanor Rodríguez
A pesar del paso de los años, del final de la guerra fría y de los
principios de un proceso incierto de paz en el Oriente Medio, el
terrorismo continúa siendo una amenaza seria en muchos países.
El derrocamiento de las dictaduras comunistas quitó un gran apoyo a
los patrocinadores del terrorismo. Sin embargo, una de las atracciones
principales del terrorismo, para quienes lo ejercen, se basa en que es
un procedimiento barato, con un elevado impacto potencial, pues es
posible tener acceso a armas y lograr con ellas la intimidación y el
impacto que el agente agresor quiere causar.
El terrorismo contemporáneo y moderno evoluciona a partir de los
problemas políticos y se esconde en la búsqueda de un cambio y en las
aspiraciones de la población. Muchas de estas causas, que sin duda
resultan legítimas para la comunidad, han sido desviadas de procesos
legales y democráticos no-violentos, a acciones de violencia y
terrorismo.
En verdad, un ingrediente fundamental para un cambio positivo es la
existencia de un líder bien entrenado, dedicado y con carácter para
cambiar la situación completamente. De esto se han dado cuenta ya los
pueblos alrededor del mundo.
Aquel romanticismo y discurso popular, con que muchos se inspiraron
para encontrar causas radicales, guerras de liberación y alianzas
políticas, ya no tienen sentido, pues los pueblos, cansados del abuso
y del terror generado por su desviada interpretación, ya no los ven
como campeones de las causas populares.
Stalin, Lenin, Trotsky, Guevara, Marighella y otros, que dedicaron su
vida a generar terror, dejaron solo un legado de violencia en nombre
de los pueblos oprimidos, de las causas nobles y de la justicia
social, que hoy están estremeciendo al mundo.
Una consecuencia histórica de este legado es el crecimiento del
terrorismo internacional y transnacional, que ha traído consigo
numerosos grupos de venganza y odio a todos los países, con
mercenarios ideológicos que han ayudado con su experiencia y
conocimientos, bombas y armamentos a sus aliados políticos e
ideológicos en cualquier lugar del planeta.
La mayoría de las organizaciones terroristas se diferencian una de
otra a través de sus distintos propósitos y sus supuestas ideologías.
Existen
algunos factores de tipo general que han contribuido al desarrollo del
terrorismo:
1. El éxito de una operación genera más terrorismo. La barbarie
es frecuentemente ayudada con publicidad y mas prestigio
2. La indiferencia referente de muchas personas hacia el terrorismo
y la violencia asociada. La tendencia a olvidar tan pronto como se
haya acabado el acto terrorista. Muchos asumimos que la ausencia de
indicios significa la ausencia de una amenaza.
3. La simpatía popular con el terrorista. Algunas personas
tienden a identificarse con los "combatientes en contra del gobierno
opresor". Les otorgan cualidades poéticas a los terroristas como
luchadores por la libertad e incluso los consideran héroes cuando en
realidad no son más que criminales.
4. El terrorismo como mecanismo de apoyo a la guerra habitual.
Muchas revoluciones han iniciado con altos niveles de actividad
terrorista. El terror ha sido usado con éxito para apoyar operaciones
normales y para golpear y doblegar la moralidad convencional,
desconociendo las leyes diplomáticas y las leyes de la guerra.
Una estrategia generalizada de los grupos terroristas, a la cual
muchas veces todos apoyamos con nuestra indiferencia o con la
publicidad que se les hace, es perpetrar actos de violencia que buscan
conseguir la atención de las personas, el gobierno y el del mundo para
lograr una demostración de sus metas políticas o en algunos casos
conseguir la publicidad que mantenga viva su causa terrorista.
Son muchos los factores que contribuyen a la violencia terrorista.
Nombraremos algunos muy del conocimiento global como lo son:
1. Factores políticos: Buscan los terroristas conseguir adeptos
basados en que el pueblo crea que la violencia esta dirigida al
gobierno considerado como corrupto y autoritario.
2. Factores sociales: La descomposición social y la riqueza en
manos de unos pocos, siempre han sido catalizadores de terrorismo.
3. Factores de tipo económico: El mantenimiento de condiciones
de pobreza absoluta, sin la más mínima esperanza de cambiar la
situación, siempre ha sido un factor determinante en la generación de
violencia.
4. Factores ideológicos: Las oposiciones radicales en contra de
filosofías políticas conlleva a la violencia.
5. Factores religiosos: El fanatismo religioso ha llevado a que
pueblos enteros se enfrenten por esas diferencias, a lo cual se suma
que algunas religiones patrocinan y aceptan la violencia como
principio, hecho que es aprovechado por los terroristas para lograr la
desestabilización de un estado.
6. Factores de influencia extranjera: Nada más cierto es que la
existencia de grupos violentos se fortalece con un apoyo en
entrenamiento, armas y dinero de países extranjeros. Es aquí donde
aparecen los patrocinadores que están dispuestos a solucionar esos
problemas en cualquier parte del mundo.
El “modus operandi” terrorista en la mayoría de los casos se ajusta a
que operan en bandas pequeñas, de dos a seis individuos bien
entrenados.
Su misión y su blanco tienen como soporte el armamento y el equipo que
llevaran para usar y la habilidad del terrorista para lograr buena
comunicación, control de la operación y seguridad general.
En esta última reposa en gran parte el éxito de la operación; los
terroristas generalmente usaran algún equipo de comunicación para
seguir la reacción de la población y las actividades de las
autoridades.
Vestirán como el común de la gente para poder esconderse fácilmente en
su ambiente.
El terrorista generalmente incluye un elemento distractor para lanzar
un ataque buscando desviar la atención y llevar a las autoridades
hacia otra dirección.
Así, como se puede ver, todos los elementos de la organización
terrorista están envueltos activamente en el rol de seguridad.
Con el avance de las tecnologías y la llegada de la gran autopista de
la información como se le conoce a la Internet, los grupos terroristas
han complementado su actuar haciendo públicos videos, formulas de
fabricación de bombas y sus principios de lucha utilizando este medio
masivo de información.
Entonces, ya pueden conseguir adeptos a la causa en cualquier parte
del mundo y no necesariamente se estigmatiza a los grupos que por
historia siempre han estado participando de este tipo de actos, pues
en su afán por hacerse menos visible para conseguir sus fines,
utilizan personas de todas las nacionalidades como medio para alcanzar
las metas trazadas.
Muy poco pueden hacer las autoridades para determinar desde donde
logran sus publicaciones, pues cuando logran llegar a algún servidor
ya lo han hecho tarde y ellos lo esta haciendo desde otro lugar.
Además,
existen y seguirán existiendo en el mundo quienes quieran publicar
este tipo de aberraciones que lo único que buscan, como lo dirían los
expertos en mercadeo, es el posicionamiento de una marca, la del
terrorismo fundamentado en principios distorsionados.
Si bien el tema del terrorismo es muy
complejo, también es muy valido que la solución está en la sinergia
que generen gobiernos, fuerzas militares y de policía, comunidad,
empresas y organizaciones de seguridad. Para contribuir activamente
frente a este flagelo.
Agradecemos este buen articulo a nuestro
colega colombiano
Diofanor
Rodríguez, CPP. Gracias Diofanor!