El stress
causa cada vez más enfermedades, resiente la vida de las personas y
aumenta los costos de las empresas
Por Mara
Diz
EL SIGLO DEL STRESS
Datos de todo el mundo
alertan sobre el incremento el stress y sus consecuencias. Entre otros
trastornos relacionados, el stress aumenta las enfermedades
cardiovasculares y disminuye la edad a la que se presentan, dificulta
el controlar los niveles de colesterol y azúcar en sangre, provoca
trastornos de ansiedad (fobias y ataques de pánico), causa la
depresión de cada vez más personas... y aumenta los costos de la
empresa.
¿QUE ES
EL STRESS?
El stress es un mecanismo
fisiológico y automático que prepara al organismo para la acción
frente a una exigencia. Y en esta definición están dos de las causas
más importantes de por que se ha transformado en el mal de nuestros
tiempos.
El organismo dispara la
respuesta de stress cuando se enfrenta a una exigencia y cualquier
cambio representa una exigencia. La globalización que nos hace más
interdependientes y frágiles en el equilibrio adquirido, la explosión
informática que ha cambiado la forma de trabajar y de comunicarnos y
el avance de la tecnología que nos obliga ha mantenernos informados y
ha capacitarnos día a día, ha hecho de nuestro mundo laboral un ámbito
cambiante e inestable.
El mundo de nuestros
padres y abuelos donde las empresas familiares pasaban de generación
en generación asegurando el bienestar familiar, los trabajos que se
conservaban durante casi toda la vida productiva de las personas y las
empresas sólidas que se mantenían estables a lo largo de décadas es
una realidad que ha desaparecido del mundo laboral actual. Cualquier
política o estrategia de comercialización que antes perduraba por años
ahora puede durar solo semanas. El mundo cambia de modo vertiginoso.
Esto implica una
adecuación casi constante a nuevas variables y leyes del mercado y
esto significa más exigencias y, por lo tanto, más stress. Hasta las
ciudades han sido pensadas y diseñadas en un tiempo donde la población
era un tercio de la actual y el transporte era básicamente “a sangre”
o con automóviles que no superaban los 40 Km por hora, y ahora debemos
movernos en ellas con una realidad totalmente distinta.
LA OTRA
RAZON DEL STRESS
La otra razón por la que
el stress ha incrementado su presencia es porque nos prepara para una
respuesta de acción. Ante un “estresor” nuestro ritmo cardíaco se
acelera para una mayor irrigación de los músculos que nos permitirían
atacar o huir frente a una situación de peligro (extremidades
superiores e inferiores), disminuyendo el flujo sanguíneo en los
centros que no son necesarios para una respuesta de acción, como son
por ejemplo el aparato gástrico y el aparato reproductor.
Al mismo tiempo aumenta la
presión sanguínea, la sangre adquiere mayor coagulabilidad para
enfrentar eventuales heridas y se libera gran cantidad de combustible
calórico, entre otros cambios.
Las exigencias de nuestros
antepasados implicaban una mayor respuesta física con un gran consumo
de energía. Las tareas rurales, el trabajo manual y hasta la forma de
hacer la guerra se han modificado sustancialmente dejando algo
desactualizada la respuesta fisiológica de nuestro cuerpo.
Las demandas actuales
requieren de un trabajo mental donde el gasto físico es casi nulo y en
lugar de atacar o huir nos exige pensar y hasta sonreír para poder
alcanzar nuestros objetivos. Es como si nuestro organismo se preparara
para correr a 200 km por hora y nuestra mente accionara el freno de
mano para permanecer inmóviles. El esfuerzo y el desgaste son enormes.
Si a esto se suman actividades que en si mismas implican riesgo, como
ocurre con la Seguridad, las consecuencias pueden potenciarse.
EL
COSTO DEL STRESS
Las empresas pueden hacer
mucho aún por el bienestar y la salud de sus integrantes.
Esto, que requiere una pequeña inversión inicial, reduce
sustancialmente los costos derivados de altos niveles de stress:
enfermedad, accidentes, baja en la productividad y calidad de servicio
inadecuada.
En Estados Unidos, los
problemas de salud y sus consecuencias laborales representan más del
11% del PBI. El stress y la adicción a drogas cuestan más de
100.000 millones de dólares a la industria norteamericana. Esto
representa más de 3000 dólares por empleado y por año, la mayor parte
de lo cual es costo oculto.
En Argentina, una encuesta
de la Asociación de Medicina del Estrés afirma que el 43% de la
población adulta de Buenos Aires consume algún fármaco contra el
estrés.
QUE SE
PUEDE HACER
¿Hay algo que se puede
hacer?. Sí, Y mucho.
El primer paso es conocer mejor qué es el stress y como
funciona.
El segundo, es entrenarse y manejar estrategias y herramientas para
enfrentarlo, lo que permite disminuir o neutralizar los efectos
negativos del stress, y reducir sustancialmente los costos asociados.
Hemos realizado esta
experiencia en grandes organizaciones.
Empleando programas de
capacitación y entrenamiento adecuado, los indicadores y síntomas de
stress disminuyeron entre 55% y 60% en promedio, entre los
participantes de estos programas. En los no participantes, los
indicadores no cambiaron.
La satisfacción de los
empleados participantes mejoró sustancialmente, y los costos médicos
disminuyeron en mayor medida que el costo del Programa.
Aún se están evaluando las mejoras en los costos indirectos.
Finalmente, tengamos en cuenta que el
cambio continuo SIEMPRE genera stress. Si no aprendemos a manejarlo
pagaremos un precio muy caro, tanto en lo económico como en lo humano.
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La Lic. Mara
Diz, md@maradiz.com
, es especialista en el manejo del stress en el ámbito laboral.
¡Gracias, Mara! |