La
capacitación permite minimizar los riesgos inherentes a la actividad
del transporte de caudales
Por
Eduardo Cappanari
La de transporte de
caudales es una actividad crecientemente riesgosa, en la que hemos
presenciado hechos delictivos de extrema violencia.
Buscamos proteger los
valores transportados, y la integridad física de quienes realizan la
actividad. Podemos adoptar muchas medidas para evitar hechos
indeseables, pero las mejores armas de que disponemos son la
OBSERVACIÓN, por parte de quienes realizan la actividad, y su sinónimo
de PREVENCIÓN. Ambos conceptos, directamente ligados con la
CAPACITACIÓN, forman la base donde se apoya la actividad de Seguridad.
Personal entrenado en forma deficiente, difícilmente puede realizar
tareas de prevención u observación, o tareas de seguridad. De nada
vale contar con equipos y tecnología de avanzada, si los portadores o
usuarios de los mismos, carecen de la formación o capacitación
necesaria para utilizarla.
Por esto se deben desarrollar ejercicios de capacitación para el
personal que transporta caudales, buscando perfeccionar una verdadera
conciencia de seguridad que le permita enfrentar la tarea. Entre otros
puntos, deben tenerse en cuenta:
Legitima Defensa. Legislación de Armas.
Al iniciar sus tareas, el hombre de Seguridad debe
prepararse psicológica, técnica y jurídicamente para el uso de su
arma: debe conocer las obligaciones relacionadas con su función
especifica, las particularidades del Derecho de Legítima Defensa, y la
Legislación sobre el uso de armas de fuego en la zona donde va a
desarrollar la actividad.
Dicho conocimiento, no solo asegura al hombre en el buen uso de su
arma, sino también le brinda la seguridad para poder tomar decisiones
correctas.
Ejercicios de Memoria.
La ejercitación de la memoria visual permite observar
detalles que puedan dar lugar a la identificación de elementos
extraños o sospechosos en la zona de operación.
Los ejercicios apuntan en primera instancia a detectar posibles
agresores, describir personas, vehículos, etc., con la mayor exactitud
posible. Esto permite poder brindar estos datos al personal policial
si es necesario el seguimiento o detención de sospechosos.
Cuando hay errores en este sentido no solo complica el accionar de las
fuerzas policiales, sino también deja una imagen poco profesional del
hombre de seguridad y de la empresa en la que presta servicios.
Tiro
En este punto debe centrar el mayor esfuerzo por parte de
aquellos que capacitan al personal, por varios motivos:
- Para preservar la integridad física de quien porta un arma.
- Para resguardar los valores transportados.
- Para evitar riesgos a terceros.
- Para evitar que la empresa se vea involucrada en posibles juicios
por el mal uso de las armas.
Este punto es de vital importancia, y requiere romper con viejos
conceptos relacionados con la educación del hombre en tiro.
Por ejemplo, en algunos lugares aún se prepara al personal
haciéndolo disparar a 25 metros y tomando puntería, cuando sabemos que
la distancia de tiro y enfrentamiento para esta actividad, es
alrededor de los tres a cinco metros.
Se trata de un tiro de reacción, que a la vez debe tener precisión.
Nuestro hombre de seguridad debe recibir una buena educación,
referente al tiro a cortas distancias.
Gimnasia
La actividad del Transporte de Caudales por lo general es
sedentaria y propensa a malas posturas. Tiene tiempos de
encierro prolongados dentro de la unidad, falta de espacios en los
camiones, etc.
Por ello se debe generar un plan de actividad física que permita
mantener al hombre en un nivel optimo en sus aspectos físico y
psicológico. Esto mejora sensiblemente el rendimiento del hombre de
seguridad afectado al transporte de caudales.
Medios técnicos
Los medios técnicos forman parte también de este conjunto
de medidas tendientes al resguardo de la actividad. Se debe lograr la
conjunción de todas las fuerzas para contrarrestar el accionar
delictivo.
Es fundamental la
utilización del GPS, que permite controlar y supervisar las
actividades del transporte de caudales. Aporta a los operadores de las
centrales de tráfico, (que por lo general se encuentran “ciegos”
dentro de las cabinas de operación), una imagen detallada de los
recorridos que realizan las unidades blindadas. Se obtienen datos
históricos, consumos de combustibles, tiempos muertos, etc.
También permiten detectar
y tomar medidas ante imprevistos que surjan en el recorrido, y brindar
en tiempo y forma la reacción necesaria en caso de siniestro.
Los equipos deben contar con un sistema de identificación de llamados
para evitar el mal uso de la frecuencia, como así interferencias
propias que pudieran surgir.
Comunicaciones con personal policial
Además de contar con buenos medios de comunicaciones, es de
vital importancia tener un enlace radial directo con la Central de
Policía.
Esto permite poner en situ a esta fuerza con capacidad de
reaccionar en el momento justo, y poder instalar el cerco para la
recuperación o detención de quienes cometen el ilícito.
El enlace directo con la policía también permite contar con datos
diarios sobre vehículos sustraídos en la ciudad, dato de sumo interés
para la actividad del transporte de caudales. La gran mayoría de los
delitos contra la actividad, se realizan con vehículos robados; el
contar con las características de los mismos, cierra un circuito de
prevención importante para el transporte de caudales.
Uso de munición adecuada
La legislación sobre armas y municiones en nuestro país no
permite utilizar munición con punta hueca o punta blanda. Únicamente
permite el uso de munición encamisada, con un alto poder de
penetración y velocidad. Esto trae aparejados serios inconvenientes.
Uno de ellos es el de
poner en serio riesgo la integridad física de circunstanciales
espectadores o transeúntes que pudieran verse involucrados en el
enfrentamiento. Otro es su escaso poder de detención, con el riesgo
que esto implica para quien se defiende.
Además, si se hiere a un circunstancial transeúnte, la empresa debería
correr con todos los gastos que deriven de dicha consecuencia.
Por ello se recomienda emplear la munición de mayor poder de choque
y menor riesgo de penetración posible. Esto disminuye los riesgos
a terceros, da a quien emplea su arma la seguridad de su poder de
detención.
Resumiendo lo expresado:
Debemos poner el mayor esfuerzo de
nuestra parte para que los hombres de seguridad destinados al
transporte de valores, estén bien capacitados en los aspectos Físico,
Síquico, Legal, y Técnico para realizar esta actividad. De nada sirve
implementar medidas tendientes a minimizar riesgos, si el personal que
diariamente opera en las Unidades, no tiene capacitación acorde a la
actividad.
Ruben Fajardo, de México, expresó que “hay que invertir nuestro
bolsillo en el cerebro, que este se encargará de devolverlo”.
Trasladando esta máxima, debemos invertir en capacitación, dado que de
ello no solo depende la empresa, sino también nuestro bolsillo.
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Esta colaboración
ha sido enviada desde Argentina por Eduardo
R Cappanari , responsable del área capacitación de Bacar
Transporte de Caudales. ¡Gracias, Eduardo! |