Después de
que ha entrado agua en una vivienda los propietarios desean retornar
inmediatamente para minimizar el daño, pero se exponen a riesgos
serios de accidentes y enfermedades. Estas medidas ayudarán a
minimizar esos peligros al reingresar a una casa que ha sufrido los
efectos de inundaciones.
CLAVES:
Siempre que sea posible, alejarse de la zona inundada hasta que la
situación se normalice, para reducir los efectos residuales de las
inundaciones: accidentes y enfermedades.
Examinar paredes, pisos, puertas, escaleras y ventanas, para descartar
peligro de derrumbes.
Inspeccionar los cimientos. Buscar grietas y otros daños.
Buscar indicios de que exista peligro de incendio: tuberías de gas
rotas o con pérdidas; cables eléctricos mojados; aparatos eléctricos
mojados o sumergidos. El incendio es el peligro más común después de
una inundación.
Si huele a gas o se oye un soplido o silbido, abrir una ventana y
abandonar rápidamente el edificio. Si es posible, cerrar la llave
exterior del gas y llamar a la empresa de gas desde una casa vecina.
Siempre que se apague la llave mayor del gas, sólo debe ser
reconectada por un profesional.
Si se ven chispazos o cables dañados, o huele a cable quemado, cerrar
la llave mayor de electricidad. Si para llegar a ella es necesario
poner el pie en el agua, llamar antes a un electricista. Todo aparato
eléctrico debe ser inspeccionado y secado antes de volver a usarlo.
Descartar los alimentos que hayan estado en contacto con el agua de la
inundación. Algunos alimentos enlatados pueden ser rescatables, si el
envase no ha sido dañado.
Después de una inundación, considerar a todas las fuentes de agua como
contaminadas, hasta que se demuestre lo contrario. Utilizar las
siguientes fuentes, en orden de más a menos seguras: agua embotellada
en envases intactos, agua que haya sido destilada, agua hervida, y
agua tratada con lavandina. Si hay escasez de agua segura, asignarla a
las personas en riesgo mayor: embarazadas y madres que amamantan,
niños pequeños, ancianos, y personas en mal estado de salud.
Sacar el agua del sótano gradualmente, aproximadamente un tercio por
día. Si el agua se extrae demasiado rápido, la presión de la tierra
mojada en el exterior puede provocar derrumbes.
Reparar cámaras sépticas, pozos negros y cloacas lo más rápidamente
posible, para reducir el riesgo de contaminaciones.
Informar sobre líneas de electricidad dañadas a la autoridad
correspondiente.
Ayudar a los vecinos con necesidades especiales: niños, personas
mayores, discapacitados. Estas personas, y quienes cuidan de ellos,
son particularmente susceptibles en estas emergencias.
Usar zapatos con suelas gruesas. La herida más común después de
desastres es el corte en los pies.
BIBLIOGRAFÍA:
Federal Emergency Management Agency: Fact Sheet - Floods
and Flash Floods. Public information brochure.
National Disaster Education Coalition (American Red Cross, Federal
Emergency Management Agency, National Fire Protection Association,
IAEM, IBHS, NWS, USDA/CSREES, USGS): Talking About Disaster - Flood
and Flash Flood. Public information brochure.
North Carolina State University - College of Agriculture and Life
Sciences: Make Safe Drinking Water a Top Priority After Flood. Public
information brochure.
COMENTARIOS:
El agua hervida durante 3 a 5 minutos es la forma más segura para
matar bacterias o parásitos, pero no elimina la contaminación química.
No hervir el agua demasiado tiempo porque
concentra contaminantes químicos como los nitratos.
No guardar más de un día el agua así
purificada.
Para desinfectar
el agua con lavandina, usar una cucharadita de te de lavandina pura
cada 16 litros de agua. Mezclar bien y dejar reposar al menos 30
minutos antes de usar. No guardar más de un día el agua así
purificada.
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