El control
periódico de los distintos componentes del coche contribuye a aumentar
la seguridad del vehículo y a prolongar su vida útil.
Estas medidas en forma de calendario ayudarán a ser más
efectivos en el mantenimiento periódico de automóviles.
CLAVES:
Una vez por semana:
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Chequear el nivel de refrigerante.
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Controlar el nivel de aceite. Hacerlo en una superficie horizontal,
dejando pasar unos minutos desde que se apagó el motor.
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Lavarlo. El polvo y la polución acumulados dañan la pintura.
Una vez por mes:
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Controlar la presión de los neumáticos. Usar un medidor propio, en vez
del medidor de la estación de servicio, para ganar precisión.
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Controlar el fluido de transmisión en coches con caja automática.
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Controlar el fluido de la dirección.
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Controlar el líquido de frenos.
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Controlar la batería.
Una vez por año:
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Controlar los frenos y engrasar los cojinetes de las ruedas.
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Limpiar el radiador. Lavarlo con una solución detergente; quitar los
restos con un cepillo suave.
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Limpiar la batería y los terminales. Quitar los restos con un cepillo
de acero, lavar con una solución de bicarbonato y agua, y enjuagar.
Durante el lavado, cubrir los orificios con cinta adhesiva para que no
entre el bicarbonato. Si vuelven a depositarse restos, engrasar los
terminales.
Cada dos años:
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Reemplazar filtro y fluido de transmisión automática.
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Drenar el sistema de refrigeración.
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Drenar el sistema de frenos.
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Reemplazar las correas aunque no muestren desgaste.
BIBLIOGRAFÍA:
Jackson M: The Greaseless Guide to Car Care. John Muir
Publications, 1999.
Gillis J: The Car Book 1999 - The Definitive Buyer's Guide to Car
Safety, Fuel Economy, Maintenance and Much More. Harperperennial
Library, 1999.
COMENTARIOS:
Cada vez que se cambia el aceite,
aprovechar y hacer lo siguiente:
Buscar cortes y globos en las cubiertas;
reemplazar el filtro de aire si no deja pasar luz; reemplazar las
mangueras del sistema refrigerante si tienen fisuras, durezas, o se
hinchan con el motor encendido; chequear el caño de escape.
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